El cuento del Principe Rana existe en muchas tradiciones europeas. En Espana, el motivo del animal transformado en humano mediante un acto inesperado conecta con leyendas ibericas de encantamientos y transformaciones, frecuentes en la tradicion oral gallega y asturiana.
1.Hay que cumplir las promesas, aunque sean dificiles
2.El verdadero valor no siempre es visible a simple vista
3.La fidelidad en la amistad es una virtud rara y preciosa
El Principe Rana
Annotations Enabled
En otros tiempos, cuando desear todavia servia de algo, vivia un rey cuyas hijas eran todas hermosas, pero la mas joven era tan bella que hasta el sol, que sin embargo ha visto muchas cosas, se asombraba de ella cada vez que le alumbraba el rostro. Cerca del castillo real se extendia un gran bosque oscuro, y en el bosque, bajo un viejo tilo, habia un pozo.
Un dia, la hija menor estaba sentada al borde del pozo con su bola de oro. Jugaba con ella, lanzandola al aire y atrapandola. Pero una vez se le escapo de las manos, rodó por el suelo y siguio rodando hasta caer al agua. El pozo era profundo, tan profundo que no se le veia el fondo. La princesa empezo a llorar, y cuanto mas lloraba, mas fuerte gritaba.
De repente, una rana saco la cabeza del agua y dijo: « Por que lloras, princesa ? Me estas partiendo el corazon con tus gritos. » Ella respondio: « Se me ha caido mi bola de oro al pozo. Es mi juguete favorito. » La rana dijo: « Te traere tu bola si me prometes dejarme comer de tu plato, beber de tu copa y dormir en tu camita. » La princesa penso: « Que tonterias dice esta rana. Vive en el agua con las demas ranas y croa. No puede ser companera de nadie. » Pero queria recuperar su bola, asi que dijo en voz alta: « Si, te prometo todo lo que quieras, si me traes mi bola. » Penso para si: « Como va a salir esta bestia del agua ? » Pero en cuanto la rana tuvo la bola en la mano, salio del agua, se la entrego y dijo: « Aqui tienes tu bola. Ahora cumple tu promesa. » La princesa tomo su bola y corrio a casa sin mirar atras.
Al dia siguiente, cuando la princesa estaba sentada a la mesa con el rey y toda la corte, algo subio arrastrandose por los escalones de marmol: plic, ploc, plic, ploc. Al llegar arriba, llamo a la puerta y grito: « Princesa, hija menor, abreme ! » Ella corrio a ver quien era, pero al abrir la puerta, alli estaba la rana. Cerro la puerta de golpe y volvio a sentarse, palida de terror. El rey vio que le latia el corazon y pregunto: « Hija mia, que te asusta tanto ? Hay un gigante en la puerta ? — No, no es un gigante, es una asquerosa rana. — Que quiere la rana de ti ? — Ay, querido padre, ayer cuando jugaba junto al pozo del bosque, mi bola de oro cayo al agua. Como lloraba tanto, la rana la saco, y como insistia, le prometi que seria mi companera, pero nunca pense que pudiera salir del agua. Ahora esta en la puerta y quiere entrar. »
Entonces se oyo una segunda llamada, y la rana grito: « Princesa, hija menor, abreme ! No recuerdas lo que dijiste ayer junto al agua fresca del pozo ? Princesa, hija menor, abreme ! » El rey dijo: « Lo que has prometido, debes cumplir. Ve a abrirle. » Ella abrio la puerta, y la rana entro de un salto y la siguio hasta su silla. Alli se sento y grito: « Levantame a tu lado. » Ella se nego hasta que el rey se lo ordeno. Cuando la rana estuvo en la silla, quiso subir a la mesa, y cuando estuvo alli, dijo: « Ahora acerca un poco tu plato de oro para que comamos juntos. » Ella lo hizo, pero se veia claramente que no lo hacia de buen grado. La rana disfrutaba su comida, pero casi cada bocado que tomaba la princesa se le atascaba en la garganta. Finalmente dijo: « He comido suficiente y estoy cansado. Ahora llevame a tu habitacion y prepara tu camita de seda, y nos acostaremos a dormir. » La princesa empezo a llorar; tenia miedo de la fria rana que no queria tocar, y sin embargo tenia que hacer lo que su padre queria. Pero la rana se enojo y grito: « Has olvidado lo que prometiste ayer junto al pozo ? El agua del pozo era fresca, pero tu me calentaste el corazon. Cumple tu promesa ! Ven, dejame dormir, o se lo dire a tu padre. » Entonces ella se enfurecio tanto que lo agarro y lo estrello contra la pared con todas sus fuerzas: « Ya tendras tu paz, asquerosa rana ! »
Pero cuando cayo, ya no era una rana sino un principe con unos ojos hermosos y bondadosos. Se convirtio en su querido companero y esposo. El rey estaba encantado y ordeno grandes festejos. A la manana siguiente, un esplendido coche tirado por ocho caballos blancos se presento a la puerta. Los caballos llevaban plumas de avestruz en la cabeza y estaban enganchados con cadenas de oro. Detras del coche estaba el fiel servidor del principe, el joven Enrique, que habia puesto tres bandas de hierro alrededor de su corazon para evitar que estallara de pena cuando su amo fue transformado en rana. Cuando partieron hacia el reino del principe, cada crack que oia era una banda de hierro que se rompia en el corazon de Enrique, simbolizando su alegria por la liberacion de su amo.
Field Notes
Master of the Grimm Forest?
Test your knowledge of this tradition and earn bonus XP.
Share this story
My Folklore Journal
Record your thoughts, motifs you noticed, or personal connections to this tale.
Cultural Note
El cuento del Principe Rana existe en muchas tradiciones europeas. En Espana, el motivo del animal transformado en humano mediante un acto inesperado conecta con leyendas ibericas de encantamientos y transformaciones, frecuentes en la tradicion oral gallega y asturiana.
Frequently Asked Questions
Editorial Review
E-E-A-T
Reviewed by
Dr. Eleanor Vance, Folklore Studies
Last updated
April 6, 2026
Sources & References
1.Zipes, J. — The Brothers Grimm: From Enchanted Forests to the Modern World (2002)
2.Tatar, M. — The Hard Facts of the Grimms' Fairy Tales (1987)
3.Jack Zipes — Fairy Tales and the Art of Subversion (1983)